Bari representa el corazón de la tradición pugliese, famosa por su pasta fresca y las icónicas orecchiette. La cocina local valora ingredientes simples y genuinos, contando el territorio a través de los sabores. En los últimos años, la ciudad ha ampliado su oferta sin gluten, ofreciendo cada vez más soluciones dedicadas a quienes buscan seguridad y calidad.