Catania es una ciudad vibrante dominada por el Etna y con una rica tradición culinaria. Entre arancini, dulces y especialidades locales como la granita, la cocina catanesa es famosa en toda Italia. La atención hacia el mundo sin gluten está en constante crecimiento, lo que hace que la ciudad sea cada vez más acogedora para quienes tienen necesidades dietéticas específicas.